EL BULLYING:
A
pesar de la creencia extendida de que los centros escolares situados en zonas
menos favorecidas son por definición más conflictivos, lo cierto es que el
Bullying hace su presencia en casi cualquier contexto. Respecto al sexo,
tampoco se aprecian diferencias, al menos en lo que respecta a las víctimas,
puesto que en el perfil del agresor sí se aprecia predominancia de los varones.
Las causas que pueden hacer aparecer el acoso son incalculables. Tanto como las
formas en las que se manifiesta y los perjuicios que ocasiona.
La intimidación es un
acto de conducta agresiva, esta se repite con el fin de hacer daño
deliberadamente a otra persona, puede ser de manera física o mental. El acoso
se caracteriza en un individuo por comportarse de una determinada manera en el
que se desea ganar poder sobre otra persona
.El
que ejerce el Bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de
constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc., y así tenerlo bajo
su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. El maltrato
intimidatorio le hará sentir dolor, angustia, miedo, a tal punto que, en
algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio. El
Bullying no entiende de distinciones sociales o de sexo.
Las consecuencias en la victima del Bullying pueden ser tanto físicas
como psicológicas y en muchos casos, pueden ser permanentes en el tiempo.
Algunas investigaciones refieren desde daño físico como moretones, pérdidas en
el patrimonio personal de los estudiantes, hasta severas consecuencias en la
salud mental a futuro, como depresiones severas, trastornos de ansiedad y/o
estrés post traumático, e incluso el suicidio.
Cómo se comporta un agresor y la
victima

